• Hacerse fotos de carácter erótico y/o compartirlas es siempre un error. En el caso de los menores puede ocasionar situaciones de chantaje o ciberacoso sexual o acoso en el entorno escolar (grooming o bullying). Redistribuir este tipo de imágenes de otras personas con el fin de perjudicarles es delito.
  • Los padres deben crear un clima de confianza con los hijos para tratar estos temas e informarles de los riesgos y de las consecuencias que entraña facilitar datos personales o enviar fotografías y vídeos comprometidos a otras personas, incluso aunque sean sus amigos, ya que pueden perjudicar su honor.
  • La prevención es esencial, si su hijo le informa de contenidos que le han hecho sentir incómodos (de tipo sexual) déle la importancia que realmente tiene y denúncielo.
  • Si un menor sufre alguna situación de este tipo, debe informar a sus padres y denunciar los hechos ante la Policía.
  • Si reciben por cualquier medio un material de este tipo, no lo compartan, denúncienlo de forma privada a denuncias.pornografia.infantil@policía.es