+ Si una persona se ha mostrado hostil hacia ti por tu raza, orientación e identidad sexual, religión, creencias o discapacidad, ha cometido un delito de odio.

+ No permanezcas indiferente ante los delitos de odio. No tengas miedo. Denúncialos, lo antes posible.

+ Los insultos racistas o xenófobos también pueden ser delito.

+ No obvies los mensajes u ofensas recibidas en tu perfil de redes sociales, tu correo electrónico o tu teléfono móvil.

+ Cuando denuncies, no omitas las palabras concretas y comentarios dichos por el autor.

+ No olvides contar a la Policía o a la Guardia Civil todo lo que creas que es importante (símbolos, anagramas, tatuajes, vestimenta del autor, testigos de los hechos, etc.). Sea lo que sea.